TEXTO A
Muchas novelas atribuyen a sus protagonistas recuerdos de una precisión desbordante: hombres
septuagenarios recuerdan el color del camisón de su madre, que falleció cuando apenas los había
destetado; mujeres interrogadas por la Policía afirman que el capó del coche que intentó agredirlas tenía
restos de hojas secas y cagadas de pájaro. Cuando leo estas cosas, me pongo a intentar recordar, sin
éxito, qué cené ayer o la última canción que puse en la playlist semanal. Siempre me asusta pensar que
iba a fracasar absolutamente como testigo de un acto delictivo.
Otra cosa que me asombra: ¿cómo podemos recordar las cosas de manera tan diferente aquellos
que las vivimos al mismo tiempo? ¿Por qué yo recuerdo con espanto cosas que a la persona que estaba
conmigo en un momento determinado la dejaron totalmente indiferente? ¿Qué hay en ese procesador de
la cabeza que hace que coloquemos una misma cosa en dos lugares completamente diferentes?
Quizás, como ocurre con las interpretaciones de la historia, lo que ocurrió y sus efectos no pueden
definirse ni con mi espanto ni con su indiferencia, ni con el asombro o la cólera o la hilaridad de otros que
también compartieron esos acontecimientos, sino con una especie de magma que aglutina todas esas
reacciones, las suma, las contiene, pero no se deja definir por ninguna de ellas.
Recuerdo cómo me marcó el ingenio de Philip K. Dick al atribuir a sus androides Nexus memorias
fabricadas que los dotaban de una genealogía, de un pasado. Los Nexus, Rachel, recuerdan con
precisión fiestas de cumpleaños, regañinas de los padres, atardeceres, paseos en barca. Ni siquiera su
plena conciencia de ser androides les impide por un momento dejar de creer a pies juntillas en la fiabilidad
de esa memoria que les han implantado. A veces me pregunto si soy yo la que se equivoca al pensar que
la lluvia era diferente antes o son todos los demás androides los que recibieron recuerdos diferentes de
su ingeniero de turno. (Isabel Coixet, “Ya no llueve como antes”, XL SEMANAL, 17/10/2021)
PREGUNTAS
A.1. (2 puntos) Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas
siguientes: a) enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y
estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).
a) Tema del texto
El texto reflexiona sobre la fragilidad y la subjetividad de la memoria humana.
b) Características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes
PÁRRAFO 1: Localización
Este fragmento pertenece a un artículo de opinión publicado por Isabel Coixet en la revista XL Semanal (2021), en el que la autora aborda un tema universal desde una perspectiva personal: la subjetividad del recuerdo. Se trata de un texto argumentativo con fuerte carga expresiva, en el que se combina la reflexión filosófica con ejemplos literarios y culturales.
PÁRRAFO 2: Elementos de la comunicación
La emisor es Isabel Coixet, cineasta y articulista, que se dirige a un receptor amplio y general, no especializado, usando un tono reflexivo, próximo y con toques de humor. Alterna la primera persona del singular —que muestra su implicación personal— con fórmulas interrogativas que invitan al lector a compartir su reflexión. El lenguaje, aunque culto, es accesible y cercano, y aparece cargado de expresiones coloquiales (“a pies juntillas”, “esas cosas me asustan”), lo que refuerza la conexión emocional con el lector.
PÁRRAFO 3: Funciones del lenguaje
Predominan la función expresiva, al compartir experiencias íntimas y emociones propias (asombro, espanto, inseguridad), y la función apelativa, al interpelar al lector con preguntas retóricas (“¿cómo podemos recordar las cosas de manera tan diferente?”). La función referencial también está presente al describir hechos observables y dar ejemplos literarios o culturales como el de Philip K. Dick. En menor medida, hay elementos de función poética, sobre todo en la elección cuidada del léxico y algunas metáforas implícitas como “el magma que aglutina todas esas reacciones”.
PÁRRAFO 4: Estructura del texto
El texto se organiza en cinco párrafos. En el primero, se plantea de forma anecdótica la dificultad para recordar detalles concretos, lo que introduce el tema. El segundo y el tercero desarrollan el núcleo reflexivo: la subjetividad del recuerdo y su carácter fragmentario. El cuarto introduce una referencia literaria para reforzar su tesis y abrir nuevas posibilidades de interpretación. Finalmente, en el quinto, Coixet concluye con una duda retórica y un giro irónico que amplifica el planteamiento inicial. La estructura es de tipo inductivo, ya que parte de ejemplos y observaciones personales para llegar a una reflexión más general y abstracta.
PÁRRAFO 5: Rasgos lingüísticos y estilísticos más relevantes
El texto presenta una elaboración sintáctica fluida y cuidada, con predominio de oraciones compuestas coordinadas y subordinadas, que permiten matizar las ideas. La autora emplea el modo indicativo para narrar hechos y percepciones, y el subjuntivo en hipótesis o reflexiones (“si soy yo la que se equivoca…”). El uso de la primera persona del singular refuerza el carácter subjetivo y vivencial del discurso, implicando emocionalmente a la autora y acercándola al lector.
Los tiempos verbales alternan el presente, que da inmediatez al relato y sostiene el hilo reflexivo, con el pretérito, para rememorar ejemplos pasados. El léxico es rico, combina términos coloquiales con otros más técnicos o cultos (“procesador”, “memoria implantada”, “genealogía”) y se apoya en un campo semántico relacionado con la memoria, la percepción, la identidad y lo artificial.
Destacan recursos expresivos como preguntas retóricas (“¿cómo podemos recordar…?”), que sirven para implicar al lector, y referencias culturales como el autor Philip K. Dick y sus androides Nexus, que aportan un argumento de autoridad literaria. Asimismo, hay comparaciones implícitas (“como ocurre con las interpretaciones de la historia”) y metáforas (“el magma que aglutina todas esas reacciones”) que enriquecen la dimensión estética y conceptual del texto. Todo ello denota una voluntad de estilo, coherente con su función reflexiva y su calidad literaria.
c) Tipología textual
En conclusión, nos encontramos ante un texto argumentativo-expositivo, con fuerte carga expresiva, perteneciente al género periodístico de opinión y de ámbito temático humanístico, ya que reflexiona sobre la memoria desde una perspectiva personal y cultural, con referencias filosóficas, literarias y sociales.
TEXTO B
Las guerras actuales han transformado las formas de provocar la muerte. Hoy en día se generaliza el uso
de aviones teledirigidos entre las grandes potencias militares. La experiencia en el campo de batalla se
ha adelgazado considerablemente. Esto forma parte de una política que extiende y establece el
«asesinato selectivo» para economizar los recursos y riesgos propios de la guerra. Dar la muerte se ha
despersonalizado hasta tal punto que el perpetrador puede operar el dron y lanzar un misil a miles de
kilómetros de distancia de su objetivo, ignorando completamente la identidad de aquellos a quienes le
han ordenado eliminar. Nos hallamos lejos, muy lejos, del código ético y la corporalidad que desplegaban
los héroes acampados frente a una muralla o parapetados tras una trinchera.
Como en tantas otras experiencias posmodernas, el contacto con el enemigo está hoy día
mediatizado por la pantalla. El teleoperador del dron puede pasar su jornada de trabajo buscando en
cinco monitores a tipos con pinta de terroristas. Uno lo imagina volteando a ver el reloj de tanto en tanto,
para luego tomar sus llaves y salir de ahí para ir a recoger a sus hijas al ballet. La identidad de estos
neosoldados se resguarda rigurosamente bajo el secretismo y la opacidad que acostumbran a rodear las
misiones de inteligencia militar. No es solo que esos sujetos pasen inadvertidos, sino que aun después
de conocer sus rutinas cuesta llamarlos pilotos de guerra. Uno se pregunta si es correcto denominar
«soldado» a quien puede asesinar al enemigo sin exponerse él mismo, en ningún momento, a la muerte.
Este tipo de invulnerabilidad es muy distinta de la sensación que asalta al superviviente canettiano.
El operador del joystick no parece experimentar aquel poder inconfesable del guerrero que se veía
caminando sobre un montón de cadáveres que bien pudieron ser él mismo. Nada en su acción recuerda
el culto heroico que se rendía a quienes abandonaban el hogar para arriesgar la vida en el frente de
batalla, junto a otros. Más que la noción convencional de una guerra, los ataques con drones recuerdan
un coto de caza. Se producen en un área jurídicamente permitida o amparada por el Estado para poner
a prueba la habilidad de aquellos individuos que pueden identificar, perseguir y alcanzar una presa
escurridiza. La experiencia de la guerra se ha diluido en un trofeo de feria. (Enrique Díaz Álvarez, La
palabra que aparece. El testimonio como acto de supervivencia, 2021)
PÁRRAFO 1: Tema del texto
El texto reflexiona sobre cómo los avances tecnológicos han transformado la experiencia de la guerra moderna, especialmente con el uso de drones, y denuncia la deshumanización y despersonalización de la violencia bélica actual.
PÁRRAFO 2: Elementos de la comunicación
El emisor del texto es Enrique Díaz Álvarez, escritor e intelectual comprometido con temas de derechos humanos y conflicto, que se dirige a un receptor amplio y culto, pero no necesariamente especializado, a través de un medio escrito de carácter divulgativo o ensayístico. Utiliza un registro formal y reflexivo, accesible pero con referencias culturales (Canetti) que exigen cierto bagaje intelectual. Se combina la tercera persona con construcciones impersonales para mantener un tono objetivo, pero también se incorpora la primera persona del singular (“uno se pregunta”), lo que añade subjetividad y cercanía. Este recurso, junto con el uso de figuras estilísticas y comparaciones, denota una clara voluntad de estilo.
PÁRRAFO 3: Funciones del lenguaje
Las funciones del lenguaje predominantes son la referencial, al ofrecer una explicación objetiva sobre el funcionamiento de los drones y su papel en los conflictos actuales, y la apelativa, al cuestionar éticamente estas prácticas y provocar una reflexión crítica en el lector. También aparece la expresiva, especialmente en el uso de comparaciones impactantes y el léxico connotativo que transmite una posición crítica y emocional del autor. Hay, además, presencia de función poética, especialmente en las imágenes estilísticas que evocan el contraste entre el ideal heroico y la guerra tecnológica actual.
