TEXTO A
Sin conexión
Hubo en España una generación de jóvenes, hijos de proletarios, labradores, albañiles, obreros, que pudo acceder a la universidad gracias a un sistema de becas y al esfuerzo de unos padres deseosos de que su prole conquistara el horizonte de la cultura que la libraría de una vez de la pobreza hereditaria. Ir a la universidad significaba un cambio de estatus. En general este salto se dio en nuestro país en los años ochenta del siglo pasado. Aquellos esforzados progenitores se sentían muy orgullosos. Oías decir a un taxista que su hija estaba estudiando románicas en Frankfurt; cualquier campesino presumía de que su hijo era biólogo, médico o arquitecto. Padres e hijos de aquella generación confluían en la mesa de la cocina a la hora de comer. Unos venían de la huerta con la azada al hombro, otros regresaban de la facultad con los libros bajo el brazo. Sobre el mantel de hule la madre dejaba el plato de sopa que unos y otros consumían sin hablar o hablando poco, solo lo necesario. Salvo de cosas rudimentarias de la vida ya no tenían nada que decirse. La cultura los había desconectado. Durante siglos los padres habían transmitido sus experiencias y conocimientos a los hijos, pero llegó un momento en este país en que estos hijos comenzaron a saber más que sus padres, un hecho que hoy se repite de nuevo. La avalancha digital ha pillado por la espalda a aquellos hijos de proletarios que accedieron a la universidad en los años ochenta y los ha convertido en seres analógicos que se ven ahora obligados a callar, a escuchar y a creer a sus hijos y a sus nietos cuando en la sobremesa les explican el mundo en que viven, donde las cosas son y no son al mismo tiempo, bajan hacia arriba y suben hacia abajo. Si hoy el conocimiento se expresa con los dedos sobre un teclado, basta con fijarse cómo los mueven unos y otros para saber que existe un abismo entre ellos.
Manuel Vicent, El País (12/11/2023)
Tema
La desconexión generacional causada por el acceso desigual al conocimiento y los cambios tecnológicos.
Localización
¿Puede el conocimiento separar a quienes más deberían estar unidos?
El texto que vamos a comentar es un artículo de opinión del escritor y periodista Manuel Vicent, publicado en el diario El País el 12 de noviembre de 2023. En él, el autor reflexiona sobre la desconexión generacional provocada por el acceso desigual al conocimiento y los avances tecnológicos. A través de un estilo narrativo y evocador, Vicent analiza cómo la educación universitaria en los años 80 supuso una ruptura cultural entre padres e hijos, fenómeno que hoy se repite con la brecha digital entre generaciones.
📝 PÁRRAFO 2: ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN
En él, el emisor, Manuel Vicent, se dirige a un receptor amplio y heterogéneo. Usa predominantemente la tercera persona, con una intención reflexiva y crítica, y busca explicar y convencer al lector sobre la desconexión generacional producida por los cambios en el acceso al conocimiento. El registro lingüístico es culto pero accesible, adecuado para un público no especializado. Podemos apreciar también una clara voluntad de estilo, por ejemplo, en el uso de antítesis (“donde las cosas son y no son al mismo tiempo, bajan hacia arriba y suben hacia abajo”) o en el uso de un léxico evocador y expresivo, que se apoya ocasionalmente en expresiones coloquiales como “con la azada al hombro” o “sobre el mantel de hule”, que dotan al texto de una carga simbólica y emocional en cuyo análisis nos detendremos más adelante.
PÁRRAFO 3: FUNCIONES DE LA LENGUA
Dada la intención del autor comentada antes, las funciones de la lengua que predominan en el texto son la función referencial, ya que informa y reflexiona sobre una transformación social concreta (la brecha generacional en el acceso al conocimiento) utilizando la tercera persona y un tono explicativo, y, sobre todo, la función apelativa, pues el autor intenta convencer al lector de su visión crítica acerca de esta ruptura generacional y busca su complicidad mediante el uso de ejemplos concretos y cargados de valor simbólico. Por lo tanto, podemos decir que el texto pertenece a una modalidad expositivo-argumentativa. Podemos apreciar también la presencia de la función poética o estética, por el cuidado formal del lenguaje y el uso de recursos retóricos, como la paradoja (“las cosas son y no son al mismo tiempo, bajan hacia arriba y suben hacia abajo”), así como de la función expresiva, ya que se detecta una clara carga emocional en el tono nostálgico y en las expresiones coloquiales que evocan la vida cotidiana de las generaciones pasadas.
