Clase de Mari Carmen: Comentario de texto completo Madrid
TEXTO A
Más vale prevenir que lamentar es un dicho que compendia las virtudes del hombre precavido, desde
las cuestiones más corrientes de la vida cotidiana hasta los problemas que tienen que ser gestionados
con la responsabilidad de las cosas públicas. Asentada en lo que parece ser una evidencia del sentido
común, la prevención viene ganando terreno a la reparación en ámbitos tan diversos como la medicina,
el derecho o la política, señalando así una tendencia general de nuestra época. Pero como todos los
lugares comunes, que sirven poco si su evidencia nos impide reflexionar sobre ellos, también este puede
ser revisado para valorar el uso que de él se hace y sus límites, particularmente en lo que se refiere a
la política y el tratamiento de los problemas relativos a la seguridad.
La prevención cuenta a su favor con el hecho de que la política tramita asuntos que tienen que
ver, cada vez más, con escenarios futuros, con efectos y causas secundarias de largo alcance que
exigen una capacidad anticipatoria más allá de la mera administración o el oportunismo de lo inmediato.
Por eso la política está obligada a tramitar más incertidumbres que cualquier otra ocupación. No es
posible hacer una buena política ateniéndose únicamente al corto plazo y las demandas del presente.
El gobierno de las sociedades complejas requiere una imaginación proyectiva que anticipe escenarios
futuros a partir de las tendencias que se apuntan en el presente. Si la política es algo más que la gestión
burocrática de experiencias que ya se poseen, si tiene algo que ver con la innovación, uno de los
problemas que plantea es que, a diferencia de otras actividades más cómodas, no hay procedimientos
incontrovertibles para justificar las decisiones ni criterios evidentes para medir el éxito o el fracaso de
tales decisiones. (Daniel Innerarity, La sociedad invisible, 2004)
PREGUNTAS
A.1. (2 puntos) Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes: a) enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).
A.2. (1 punto) Redacte un resumen del contenido del texto.
b) Rasgos lingüísticos y estilísticos más sobresalientes (1,5 puntos)
En el plano morfosintáctico, predomina el uso de la tercera persona y una elaboración sintáctica compleja, con oraciones subordinadas y párrafos extensos, lo que refuerza la objetividad y profundidad reflexiva del texto. El empleo del modo indicativo y de tiempos verbales presentes dota al texto de carácter expositivo y argumentativo, con vocación generalizadora y valor de verdad atemporal.
En cuanto a la modalidad oracional, predomina la enunciativa, propia de los textos expositivos-argumentativos. Se utilizan construcciones impersonales como “es necesario”, “no es posible”, “uno de los problemas que plantea es…”, que contribuyen a una exposición abstracta y general.
En el plano léxico-semántico, se observa un vocabulario culto y abstracto, con sustantivos como prevención, reparación, incertidumbres, imaginación proyectiva, innovación, pertenecientes al campo semántico de la política, el pensamiento y la gestión. El léxico es valorativo y conceptual, con términos que revelan una posición crítica (lugares comunes, burocrática, oportunismo), lo que contribuye a orientar la interpretación del lector. La presencia de expresiones como “lo inmediato”, “lo proyectivo”, “experiencias que ya se poseen” introduce conceptos antitéticos que refuerzan la reflexión argumentativa.
Estilísticamente, el texto es denso y formal, caracterizado por una elevada cohesión textual mediante el uso de conectores como “pero”, “por eso”, “si…”, “también”, que organizan el discurso lógico del autor. No encontramos figuras retóricas en sentido clásico, pero sí recursos de repetición conceptual y oposiciones que dotan de profundidad al texto.
La repetición conceptual se aprecia en la insistencia sobre la necesidad de anticipar el futuro en política, aunque no se repita exactamente la misma palabra. Aquí tienes un ejemplo claro:
“…con escenarios futuros, con efectos y causas secundarias de largo alcance que exigen una capacidad anticipatoria más allá de la mera administración o el oportunismo de lo inmediato.”
Y poco después:
“…requiere una imaginación proyectiva que anticipe escenarios futuros a partir de las tendencias que se apuntan en el presente.”
En estos fragmentos se repite el concepto de anticipación del futuro mediante diferentes expresiones: capacidad anticipatoria, imaginación proyectiva, anticipar escenarios futuros, tendencias que se apuntan en el presente. Esta reiteración semántica, aunque se exprese con palabras distintas, refuerza la idea central del texto: que la política debe mirar hacia adelante y prever.
